lunes, 10 de noviembre de 2008

VORACIDAD ECONÓMICA

Acontecimientos recientes de impacto mundial, nos permiten entrometernos en temas tortuosos y recordar nuestras lecciones de economía e historia; sin embargo, pocos discursos me han parecido tan elocuentes, como el del expresidente de la desaparecida Unión Soviética: Mijail Gorbachov. Dejando de lado las supersticiones y visiones apocalípticas, sobre el devenir de la sociedad, por los cambios de trasfondo racial que a simple vista benévolos, mantienen bajo la lupa a la superpotencia: Estados Unidos de Norteamérica; el también célebre político impulsor de la Perestroika, movimiento que proponía una renovación o reestructuración (significado de la palabra rusa) política, menciona algunos factores de carácter moral o más bien la falta de ella, en las altas esferas de la economía y a empresas negligentes, incluidas las bancarias, como principales responsables de la crisis financiera.

Así es, la crisis que ya nos afecta y se agudizará a inicios del próximo año, necesita de más que seguir las recomendaciones de los expertos, de cambios en la política, que se ha corrompido por la intervención deliberada de algunos empresarios, modificando leyes para permitir mayor riqueza personal a cualquier precio. Valdría la pena impregnar de moralidad y ética, las acciones comerciales de las empresas, con el auténtico deseo de beneficiar ambas partes; educando a la sociedad, para no caer en el consumismo desmedido, no sólo promoviendo fundaciones o participando como patrocinadores en eventos de caridad, de los que terminan obteniendo publicidad y privilegios en cuanto recaudación fiscal.

En mí país, México, fue indignante enterarnos como el hombre más rico del mundo comparte nuestra nacionalidad, esto no habría sido posible, si este esquema económico no hubiese prosperado, lacerando a una sociedad, donde la marginación, pobreza extrema, criminalidad, emigración, narcotráfico y la violencia, parecen la respuesta ante la injusticia por décadas, la misma realidad que viven millones de personas alrededor del mundo, la incertidumbre, la impotencia derivada de la desconfianza en las autoridades y si no, preguntemos a los ciudadanos sudafricanos, quiénes serán los verdaderos ganadores en el próximo mundial de fútbol, si aun contamos con la posibilidad de presenciarlo.

4 comentarios:

Conejitocisne dijo...

Mmhh si, te entiendo.
Esta cuestión de la vorágine del dinero es medio fea.

Yo la veo todos los días, relativamente cerca, y sigo sin comprender cómo es que no aprendemos una mejor lección.

almdata dijo...

Conejito muchas gracias por asomarte ;). Me da un poco de pena que te hayas encontrado esta entrada tan retórica; pero tu comentario la reivindica. Por cierto, eso de los clichés en los comentarios, como que no se me da mucho; aunque algunos de los que enlistaste, sí son bastante buenos, jeje. Un abrazo!

alvaro Locx dijo...

Hola

Comparto contigo esta sensación de astio y asco ante la política neoliberal desastrozamente desigual que tiene a unos en las nubes y los más en el infierno de la pobreza absoluta.

almdata dijo...

Agradezco enormemente tu comentario, me halaga que otro de mis predilectos, encuentre mi blog digno de recibrlos. No podría estar más de acuerdo, explicaste acertadamente el sentido de esta entrada ;). Un abrazo!