lunes, 25 de agosto de 2008

DIPLOMACIA LONDINENSE

La promesa de mantener la llama olímpica se ha encomendado a la emblemática ciudad de Londres, paradójicamente, por parte de quienes subyugaron durante años debido al tráfico de opio. Alivia el suponer ingenuamente, que si en un gesto de humildad los alcaldes de ambas ciudades caminaron y estrecharon sus manos cordialmente, también los problemas que vaticinan la decadencia de nuestra especie y amenazan seriamente nuestra permanencia en el planeta, nos permitan unirnos nuevamente en el 2012.

Igualmente me conmovió la participación de países que anteriormente no figuraban en las olimpiadas, tal vez no obtuvieron los resultados más impresionantes y su presencia pasó desapercibida; pero es un triunfo para la humanidad observar su entrega en las competencias, sus lágrimas y sonrisas porque finalmente, no son muy distintas a las nuestras.

Fueron destronadas las superpotencias, por lo que crecerá la expectativa sobre su recuperación; el futuro anfitrión no puede desligarse de su imagen opresiva y de altivez, repudiada por muchos. Seguramente serán favorecidos como ocurrió con los Chinos, sin menoscabo de las leyendas deportivas que surjan por realizar bien su trabajo, disipando los rumores y el escándalo.

En México, nos embargó la frustración; aun cuando cuatro deportistas inmortalizaron sus nombres por merito propio, podríamos emplear el incisivo “humor negro” de los Británicos para recriminar el deplorable estado en que la corrupción ha sumido no sólo al deporte, pocos periodistas se atrevieron a denunciar el mal desempeño de la delegación mexicana, sin desdeñar, parafraseando al periodista Carlos Loret de Mola, las historias del “México real”, colmadas de sacrificios sólo para clasificar a los olímpicos; pero aceptando que no han sido, ni serán suficientes el acumulado de años entre cada olimpiada, para mejorar en la próxima.

Las historias de valor humano lograron inspirarnos; cuando las condiciones impiden desarrollar nuestro potencial, en un golpe de suerte, se puede encontrar satisfacción al representar a otro país, esas historias también tuvieron voz en Beijing.

4 comentarios:

Léo dijo...

Me gusta pensar que durante 17 días todo lo triste de este mundo se olvida por un instante para convertirlo en sueños. Aquéllos por los que compiten todos los deportistas en donde se suprimen las diferencias, como el abrazo de la rusa y la georgiana en la premiación de tiro.

Yo pienso que a pesar de la falta de apoyo, la participación mexicana estuvo "decente" mira a Avitia, a Serrano, a Damaris, a Barrios, a Castillo, a Marmolejo, a Acosta.

Pues a ver que nos deparan las siguientes olimpiadas, no puedo esperar tanto tiempo!!!

almdata dijo...

Jeje, pues creo que me falló la diplomacia y en verdad que no tengo autoridad para juzgar su desempeño, ni será mi intención emitir un juicio a la ligera de cualquier tema, de hecho siento una profunda admiración por cada uno ellos, son realmente valientes y tienes razón su desempeño no fue pésimo, un adjetivo que cambié porque sí es fuerte. Pero el sentimiento de frustración es por que pocos pudieron aplastar el tan sobado "ya merito", evidentemente como mencionas muchos factores en esencia políticos corrompen lo que tocan. Saludos y gracias por seguir comentando :)!

Léo dijo...

jaja esto ya parece foro de internet. Si entiendo tu frustración pero es que el error mexicano es que cuando ya ven próxima la final se ponen muy nerviosos y les quita la concentración, yo me pongo en su lugar y recuerdo que en presentaciones simples me sudan las manos y balbuceo que a ellos no les pase, ps si.

Lo que se me olvido comentar es que me dio mucha risa que en algunos lugares donde se llevaban acabo las comptencias ponian en os letreros digitales "Let's do the mexican wave" jaja no sabía que estaba patentado en estas tierras jaja

almdata dijo...

Pues sí estimado Léo, siempre estoy abierto a las ideas de otros y no me desagrada que mi blog se convierta en foro, mientras prevalezca el respeto ;). Gracias por compartir tus opiniones al respecto.