sábado, 2 de febrero de 2008

MENTIROSOS

Nuevamente el canal Once del IPN presenta la serie al descubierto, esta vez para intentar descubrir a los: Mentirosos. El reconocido psicólogo Dr. Jhon Marsden es el presentador, que ha desentrañado algunos de los misterios de la mente humana, realizando experimentos para conocer sus reacciones más frecuentes.
A la mayoría de las personas nos molestan las mentiras, entonces ¿Por qué mentimos? ¿Existen razones heredadas genéticamente para mentir? Lo cierto es que no, de hecho mentir exige un esfuerzo físico y mental descomunal; pero hemos aprendido que fingir puede evitarnos situaciones potencialmente embarazosas. De ahí que por semana podamos decir hasta 15 mentiras en promedio, uno de los temas en que más se miente es el sexo. Mentimos a nuestros seres más queridos o cuando nuestra intención es proteger los sentimientos de alguien.

En uno de los experimentos, se pretende medir la honestidad en una tienda de autoservicio, la cajera devolverá 5 libras más de cambio; el resultado comprueba que muy pocos poseen la suficiente honestidad para rectificar el error. La motivación principal de los ciudadanos honestos es un valor que conocemos pero practicamos poco: La empatía. Al preguntarles el por qué habían delatado el error a la cajera, las respuestas coinciden en que si ellos cometieran el error, tampoco les gustaría que no se les regresara el dinero.

Lo impactante es que existen personas capaces de sentir empatía e igual dejar de sentirla, cuando están de por medio sus intereses personales. Lo comprueba la entrevista realizada a uno de los mayores defraudadores internacionales, un infame sujeto de nombre Donald, entre los más buscados por el FBI, que se entrego a las autoridades, tras haber arruinado a muchos incautos y sentir desesperación. Sus principales armas, aprovecharse del primer instinto de los humanos: Creer. Tenemos una facilidad para creer en las mentiras y este criminal había creado una ilusión de su forma de vida que le brindo la abierta confianza de sus víctimas, también su habilidad para desprenderse de la empatía cuando solicitaba el dinero y escuchaba las historias de los sacrificios para adquirirlo.

Bajo estas circunstancias sería muy útil detectar a los mentirosos; sin embargo al igual que en la naturaleza donde algunas especies utilizan el camuflaje para la supervivencia, las personas comunes carecemos de instrumentos biológicos para identificarlos, aunque en efecto existen personas con una sensibilidad extraordinaria para captar las microexpresiones faciales, así es el rostro ofrece reflejos involuntarios cuando mentimos, en particular los ojos, que delatan un engaño descontrolado, entre los más imperceptibles se encuentran: pequeñas sonrisas, miradas sesgadas hacia la izquierda, excesivo parpadeo, utilizar la lengua para lubricar los labios, en algunos casos transpiración y el clásico de no mantener la mirada hacia la otra persona.

Actualmente existe una controversia al emplear tecnología como los polígrafos para detectar mentiras, ya que se consideran pruebas de stress, los resultados pueden verse alterados y carecer de objetividad.

En el experimento final interviene una experta para descubrir si un hombre que ha mantenido la mentira acerca de su edad con su novia, le oculta otros secretos, en el momento de revelarle la verdad, la novia se molesta ya que el tipo le lleva casi 20 años, aunque ella responde que lo que le molestó fue la mentira(¬¬), -espero que sea la única situación en la que me hayas mentido-, resulta que el tipo había salido de una mala racha en la que llegó a vivir en las calles; mientras la experta observa el video, concluye que el sujeto guarda secretos que aun no comparte con su novia, probablemente asuntos delicados. Amar a alguien supone estar dispuesto a admitir muchas mentiras “piadosas”, resulta agradable escucharlas, es parte del juego.

¿Y ustedes pueden reconocer a un mentiroso?

4 comentarios:

Knar dijo...

Tengo muuucho trabajo y aunque quiero leer rapidito tu post no pude asi que ya lo lei bien con mas calma, esta muy interesante todo lo que comentas de los mentirosos, yo creo que hay personas que se nos facilita mucho decir mentiras, no soy un mentiroso pero cuando tengo que hacerlo creo que se me da muy bien, claro el grado de las mentiras yo creo depende mucho de la educacion recibida, puedes engañar y herir a mucha gente con mentiras por eso pueden ser muy malas pero como digo eso depende de los escrupulos de cada quien.

UN ABRAZO!!! =D

ALMDATA dijo...

Hola Knarcillo! Pues te agradezco a tí y a los amables lectores, que se asomen y se tomen un rato de su valioso tiempo. Me agradan también tus comentarios, que sí, los siento sinceros, je. Descuida todos los humanos mentimos, sino creo que no seríamos humanos, je; pero en efecto algunos despiadados, pueden utilizar las mentiras para sus siniestros propósitos. Te mando un ABRAZOTE! Ya extraño tus posts también.

Montano dijo...

la verdad es que odio los mentirosos, sobre todo cuando me aplican ami pues como todos utilizo mentiras de vez en cuando, casi pARA SALVAR MI PELLEJO pero no rigen mi vida cmo las de algunos

saludos, buen post

ALMDATA dijo...

Gracias por asomarte al blog y comentar! Tal vez si puedes odiar a alguien que te engaño; pero es cuando lo descubres, lo cual de alguna forma es lo mejor que tu puede pasar, para alejarte de esa persona. Saludos!