miércoles, 21 de noviembre de 2007

MUTACIONES

La ciencia definitivamente no comulgará con la religión y mi intención no es generar controversia tampoco; sin embargo algunas explicaciones científicas satisfarían a las mentes más desafiantes o en su caso más confundidas; a mí me ha resuelto uno que otro conflicto existencial, comence a divagar al respecto después de ver un documental sobre el papel de las hormonas en nuestra sexualidad, resulta que hemos aprendido que para engendrar un individuo varón se necesita del famoso cromosa "y" que no es más que un X de menor tamaño y que por irónico que parezca con el tiempo se reduce cada vez más, lo que plantea una encrucijada para el genéro masculino, y en verdad que puede ser objeto de burlas; pero no es para nada alentador, de hecho existen especies de reptiles como las lagartijas cola de látigo cuya población está constituída por hembras partenogenéticas, que aún conservan un vestigio primitivo de la existencia de machos, descubierto al observarlas intentando aparearse entre ellas, como demostrando la necesidad de ese estímulo para quedar fecundadas.

La verdad que estos argumentos aún no me convencen e irían contra las teorías evolutivas considerando la especie humana; sin embargo las investigaciones recientes donde se comprueba que los seres humanos inicialmente son mujeres hasta el momento en que entra en acción la hormona conocida como "testosterona"(secretada por los testículos de los hombres y las glándulas suprarenales de las mujeres) para entonces modificar la forma de los genitales logrando la diferenciación que conocemos y de hecho responsable de que algunas mujeres nazcan con una ambigüedad de género, contrarestada de igual forma con tratamiento hormonal en este caso con "estrogenos", sí me convencen.

En efecto las hormonas son las sustancias más poderosas que existen; algunas causantes de episodios de depresión o de felicidad incontenible, su ausencia provoca transtornos y todos hemos experimentado sus alteraciones en carne propia, rigen nuestra conducta en diferentes etapas de la vida. De ahí que algunos científicos pretendan atribuirles como desencadenantes del sentimiento más sublime "el amor" y si bien han descubierto que es una forma de "locura" comparable al del transtorno "obsesivo-compulsivo", coincido con algunos entrevistados opinando sobre que los científicos intenten descubrir la cura para el amor y las causas que lo originan por rídiculo que parezca, en que no es necesario que alguien te diga las dos o tres sustancias bioquímicas del enamoramiento, es irrelevante.

De igual forma no existe explicación científica para el amor legítimo, otorgado por esa persona especial, que cuando sufres una deformación o incapacidad de por vida a consecuencia de un accidente permanece contigo; es tan profundo, que cualquier explicación superficial proveniente de la ciencia no tendría ningún sentido y tan mágico que es preferible que los científicos desistan en sus apreciables investigaciones para entenderlo.